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por esa sabiedad de entender
esa codicia de simple tender
sin diferenciar el comprender
de esa fealdad de pretender.
con un caminar atendecible
de un saberse pretendible
causando pesar a lo reible
con ese sorteado pasible.
sin el encomendarse a ellos
que se sobran antes de serlo
con un caminarse antes de ser
un dia nuevo que los presenten.
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