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con esa segura opcion
de ese ambilecer que ya
entre ese deseo desden
con ese socavo de ceder.
sufriendo al interior de ese
socavar piedra y recodos
con un minimo de saberes
en ese gran sorprenderse.
en ese fatidico entonarse
con un martillo turbina que
en aquel sorpresivo bajando
desde ese cielo fidedignos.
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