|
como ya se divisase alrededor de uno
con la clara conviccion de esa pesadez
de lo detenido sin saber conocerse en
ese claro deseo de conocerse a esas.
costumbre de palidecer cambiando ese
perdonarse sin el sentimiento de eso
cometiendo el claro perjuro de saberse
contener en ese desvanecer sentido.
pasando desde ese estipularse como
el detenerse a vivenciar ese recuerdo
ingrato de las cosas valederas sentida
en ese augusto aparecer por si mismo.
|