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de un conocerse en ese deseo se va deteniendo el esperado precio
de esa consecuencia a ese limite parecido a la que llamarea en ese
interes de un mundo plenamente silencioso a ese esperado reconocer
sintiendo el escape a la distancia de un enajenado poder.
consentiendo el manipulo que se desvaria entre un cumulo de sabias
palabras que se enredan en ese objetivo demorado desde un tiempo
lleno de placidez a esa desmentida sensacion de quererse otra vez
sin alcanzar el mutismo de quererse erradicar por un rato.
placiendo ese socorrer detenido desde el atisbo de enriquecerse por
un momento a esa sustitucion que se elevara desde ese sorprender
con el arriesgo de mirarse desde el limtado encielo con la claridad de
ese sorprendente asiduo de lo fragil de ese instante.
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